¿Más sudor significa mejores resultados?
El sudor no es un indicador de la cantidad de grasa que tu cuerpo está perdiendo, sino que regula tu temperatura corporal
¿Más sudor significa mejores resultados? Imagen: Magnific
Con los cambios de rutina durante el verano, suele ser común que muchas personas aprovechen para retomar la actividad física. Si decidiste salir a correr, caminar, pasear en bicicleta o probar algún entrenamiento nuevo hará que el sudor aparezca y más con las altas temperaturas de esta temporada. Es aquí cuando surge la idea popular de pensar que, si hay mayor cantidad de sudor, significa que se “quemará” más grasa, sin embargo, la realidad es muy diferente.
El sudor no es un indicador de la cantidad de grasa que tu cuerpo está perdiendo, sino que su principal función es la regulación de la temperatura corporal. Cuando comienzas a hacer ejercicio, tu cuerpo eleva su temperatura y produce calor, así que empieza a liberar sudor para evitar el sobrecalentamiento. Cuando el sudor se evapora por la piel, ayuda a disminuir la temperatura del organismo.

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Y si te preguntas, ¿por qué algunas personas sudan más que otras?, pues es porque depende de múltiples factores como la temperatura ambiental, la humedad, la intensidad del ejercicio, el nivel de entrenamiento e incluso la genética. En otras palabras, una persona puede producir mucho sudor mientras realiza una caminata y otra persona puede sudar muy poco haciendo la misma actividad, pero esto no significa que una esté utilizando mayor cantidad de calorías que la otra.
Otra de las creencias populares es pensar que perder peso después de una sesión intensa de ejercicio es porque existe una disminución inmediata de grasa corporal. Es completamente esperado que, si una persona se sube a la báscula antes y después de hacer ejercicio, habrá una diferencia importante, pero en la mayoría de los casos esa reducción corresponde a agua y electrolitos que el cuerpo pierde a través del sudor. Es por ello por lo que después del ejercicio se requiere hidratación para que el cuerpo esté en óptimas condiciones.
Durante los meses de verano el clima suele ser impredecible, por lo que la actividad física debe ser más flexible para adaptarse a las condiciones del día a día. Es importante evitar realizar ejercicio en los horarios de medio día, sobre todo cuando la temperatura es muy elevada, ya que esto aumenta los episodios de deshidratación, golpes de calor y mayor agotamiento.
Para los meses de mayor temperatura se recomienda entrenar durante la mañana o al atardecer, además de utilizar ropa ligera, preferir colores claros y proteger siempre la piel con protector solar. Es importante tener un buen estado de hidratación previamente, durante y al finalizar la actividad física.
Es importante resaltar que para mantenerte hidratado también es imprescindible el consumo de frutas y verduras con alto contenido de agua, como sandía, naranja y pepino, que además de que te aportan vitaminas, minerales y otros nutrimentos, favorecen el adecuado funcionamiento del organismo.

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Poner atención a tu cuerpo también es fundamental, pues conocer cuando no está rindiendo lo suficiente e identificar malestares, como mareo, dolor de cabeza, debilidad o calambres, puede relacionarse a deshidratación y es importante que te mantengas alerta, ya que ignorar estas señales pone en riesgo tu salud.
Invertir tiempo en la actividad física resulta benéfico para tu salud, recuerda que lo importante no es sudar demasiado, sino enfocarte en construir hábitos que mantengan en movimiento constante tu cuerpo.
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El sudor no es un indicador de la cantidad de grasa que tu cuerpo está perdiendo, sino que regula tu temperatura corporal
