Cómo es estudiar Letras Modernas en México
Entre estigmas, baja demanda y desconocimiento del campo laboral, estudiantes y profesores de Letras Modernas reflexionan sobre la carrera
Cómo es estudiar Letras Modernas en México. Imagen: Freepik
“¿Estudias Letras Modernas? ¿Y eso qué es?”, le han preguntado más de una vez a Tris Huicochea, de 26 años, cuya especialización en la Edad Media suele provocar miradas de preocupación sobre su futuro laboral.
“Siento que hay una imagen de que es una carrera que no sirve para mucho”, señala Tris, quien actualmente cursa su maestría en la Universidad de Kent, Inglaterra. Sin embargo, su experiencia ha demostrado lo contrario.
Desde secundaria supo que quería ser investigadora. Aunque su paso por Letras Inglesas coincidió con el sismo de 2017 y la pandemia, considera que la carrera cumplió sus expectativas.
Destaca su enfoque interdisciplinario, no solo aborda el idioma y la literatura, sino también la cultura y la historia, una formación que le ha resultado útil en el extranjero.

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Más allá del aprendizaje de una lengua, para Kundalini Muñoz Cervera, coordinadora del Colegio de Letras Modernas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la licenciatura se centra en el análisis crítico de las literaturas y sus contextos históricos y socioculturales.
A Paulina García, estudiante de último semestre de Letras Alemanas, la carrera le cambió su forma de ver el mundo. Sin embargo, reconoce que no es una opción común.
Ha recibido comentarios sobre la dificultad del alemán frente al inglés: “Cualquier lengua requiere un esfuerzo para aprenderla y cualquiera puede hacerlo”.
Además de la complejidad lingüística, percibe cierta resistencia hacia la relevancia del alemán. A esto se suma el desconocimiento general sobre la carrera y la falta de referentes laborales.
Entre la formación académica y el campo laboral
Elian Gemora no llegó a Letras Inglesas por un interés previo en la literatura. Tomó clases particulares de inglés en secundaria con apoyo de su mamá, pero fue hasta la preparatoria cuando descubrió su afinidad por el idioma.
En la licenciatura, disfrutó la formación académica: “No puedo creer que mi tarea sea sentarme a leer y escribir sobre cosas que me gustan”.
Elian destaca el desarrollo de pensamiento crítico, aunque señala áreas de mejora en la preparación laboral.
Regina Castañón, egresada de Letras Inglesas, coincide. Reconoce la formación en lectura crítica, análisis del discurso y dominio del idioma, pero considera que campos como la edición y traducción no se abordaban con suficiente profundidad.
Aclara que esto ha cambiado. El plan de estudios se modificó en 2020 para fortalecer la formación profesional. Tris Huicochea, quien participó en la revisión, afirma que ahora es más completo e interdisciplinario.
Durante la carrera, Regina Castañón observó que muchas personas terminan en la docencia no por elección, sino por disponibilidad laboral, ya que otros campos, como el editorial o el académico, suelen ser más cerrados.
Aunque la docencia es una opción frecuente, el campo laboral es más amplio, incluye la investigación académica, la industria editorial, en tareas como corrección, edición y crítica, así como la traducción especializada.
“Creo que hay oportunidades, pero son limitadas y muy precarizadas”, afirma Regina.
Tris Huicochea, por ejemplo, dio clases de inglés tras egresar y considera que estudiar en la UNAM le abrió puertas. Aun así, defiende el valor del pensamiento crítico.
¿Por qué cada vez son menos estudiantes?
Letras Modernas es una de las carreras con menor demanda en la UNAM, especialmente Lenguas Alemanas y Portuguesas. No es un fenómeno reciente. Regina Castañón recuerda que ya era un tema de discusión entre 2022 y 2023.
Lo atribuye, en parte, al examen de idioma y a la falta de información sobre el campo laboral: “No hay realmente concientización y profundización de lo que puedes hacer laboralmente con las habilidades de la carrera y eso genera miedo”, afirma.
A esto se suma la falta de respaldo familiar: “Es difícil encontrar apoyo para estudiar humanidades”, afirma Paulina García.
Para Kundalini Muñoz Cervera, esto responde a un contexto más amplio. Cada vez más estudiantes optan por carreras asociadas a mayores expectativas económicas, mientras que las humanidades se deprecian.
José Luis Gómez, profesor de Letras Portuguesas en la UNAM, añade otros factores: la baja difusión de los programas, los prejuicios sobre la empleabilidad y la competencia con otras licenciaturas como Traducción o Lingüística Aplicada.

Sobre el idioma, aclara Gómez que suele percibirse como una barrera mayor de lo que es:
“El conocimiento de la lengua no es un factor que impida el avance, lo único que puede llegar a ocurrir es que para las personas que no tienen ningún conocimiento, la carga de estudio del idioma se vuelve más pesada”, añade.
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Actualmente, el programa se encuentra en evaluación y se plantea ajustar el requisito de idioma para facilitar el ingreso sin comprometer la formación.
También reconoce un desequilibrio en la enseñanza de idiomas, con mayor énfasis en el inglés, lo que limita la diversidad lingüística desde edades tempranas. Por ello, reconoce la necesidad de fortalecer el estudio de lenguas a nivel bachillerato.
A pesar de los retos, estudiantes y profesores coinciden en que Letras Modernas ofrece una formación humanística sólida y crítica.
Autora: Aura Resendiz
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