¿La grasa con la que cocinas es la mejor?
No todas las grasas son iguales: elegir aceites con grasas insaturadas y usarlos en cantidades adecuadas favorece una alimentación saludable
¿La grasa con la que cocinas es la mejor? Foto: Pexels
Por muchos años, las grasas se convirtieron en sinónimo de un alimento que se tenía que evitar. Con el avance de la ciencia, ahora se conoce que existen diferentes tipos de grasa y que no todas son iguales, además algunas de ellas sí pueden formar parte de una alimentación saludable. La pregunta ahora se enfoca en saber si el tipo de grasa que consumes es el ideal.
Es importante entender que para cuidar tu salud cardiovascular, se recomienda sustituir las grasas saturadas y las grasas trans por insaturadas, principalmente en monoinsaturadas y poliinsaturadas. Y puedes comenzar con este cambio al elegir mejor las grasas que utilizas para cocinar.
Existen aceites vegetales líquidos que se consideran mejores opciones que las grasas saturadas sólidas como la manteca, mantequilla, margarina o manteca vegetal, ya que éstas contienen mayor cantidad de grasas saturadas.
Leer también: El huevo: de enemigo del corazón a aliado de la alimentación
Entre las opciones que pueden formar parte de una alimentación saludable están los aceites de canola, oliva, maíz, cártamo, soya y girasol. También puedes encontrar otras alternativas, como los aceites de aguacate, semilla de uva, arroz y ajonjolí.
Recuerda que no es necesario tener todas las opciones mencionadas anteriormente en tu despensa. De hecho, puede ser más práctico elegir uno o dos que se adapten a tus gustos, presupuesto y forma de cocinar.

La próxima vez que compres un aceite, vale la pena detenerte unos segundos a leer la etiqueta. Una buena referencia es elegir aquellos con menor cantidad de grasa saturada y evitar los que contengan aceites parcialmente hidrogenados porque estos pueden aportar grasas trans.
Para utilizar el aceite, existe una gran variedad de posibilidades: ya que con él puedes preparar aderezos, salsas y dips; saltear verduras, hornear o rostizar alimentos, y también se usa para evitar que los alimentos se peguen en la sartén o simplemente para añadir un poco de sabor a un platillo.
Algo importante a tener en cuenta es que, aunque hay opciones más saludables de grasas, esto no significa que las puedes utilizar sin medida, ya que los aceites contienen gran cantidad de calorías, así que cuidar la cantidad que se consume siempre será importante.
Al utilizar aceite en preparaciones calientes, siempre es necesario cuidar que no comience a humear y, si esto sucede, lo mejor es retirarlo del fuego y revisar la temperatura de la preparación. También debes cuidar su almacenamiento, porque si se deja destapado, puede adquirir un olor desagradable y volverse rancio. Para su almacenamiento, lo ideal es mantenerlo en un lugar fresco, seco y protegido de la luz.
Leer también: Así puedes enterarte de las convocatorias de voluntariados de la UNAM
Así que, ¿la grasa con la que cocinas es la mejor? Tal vez la pregunta correcta sea otra: ¿estás cuidando adecuadamente los aceites y grasas con los que cocinas?
En conclusión, no existe una sola grasa que tenga que ser la protagonista de todas tus preparaciones. Hay muchas opciones que puedes utilizar para cocinar, incluso alternar entre ellas es válido, lo más importante es elegir grasas de mejor aporte nutricional, utilizarlas en cantidades adecuadas y darles el cuidado que requieren para conservarlas en perfectas condiciones.
5 cursos gratis del Tec de Monterrey que puedes tomar en línea
No todas las grasas son iguales: elegir aceites con grasas insaturadas y usarlos en cantidades adecuadas favorece una alimentación saludable
