Escribe con miedo
Por Natalia Mares Del Bosque, estudiante de la licenciatura en Comunicación y Producción Digital del Tecnológico de Monterrey
Escribe con miedo. Imagen: Unsplash
Imagina un ring de lucha libre, algunos escritorios, computadoras, estudiantes con máscaras y unos monitores gigantes donde cualquiera observa lo que escribes en tiempo real y solo tienes cinco minutos para completar una historia.
Eso fue lo que viví en la FIL Monterrey 2025.
Ahora imagina que, entre todos esos participantes, hay una chica que comenzó a escribir como acto rebelde durante la pandemia. Imagínatela portando una máscara de luchador, fingiendo que no le asusta que lean las historias que le divierte tanto escribir.
Es obvio que a esta chica le aterró que jueces, organizadores, padres, hermanos y muchas personas más leyeran sus escritos. Fueron breves, pero suyos, y el pánico estuvo ahí, latente hasta el último minuto.
Y así sigo escribiendo esta nota: con miedo.
Aun me asusta que me lean, pero si no hubiera afrontado ese temor no hubiera sido la ganadora de la primera edición de LuchaLibro Tec.

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Conocí este concurso gracias al profesor Álvaro Álvarez. No sé cómo, pero intuyó que me gusta escribir, a pesar de que al entrar a la universidad me había alejado de hacerlo. Recuerdo que hablamos del tema, me animó a participar y lo dejé pasar. Días después pensé que ya había cerrado la convocatoria, pero durante una clase me dijo que se había alargado la fecha de entrega y me alentó de nuevo a enviar mi cuento.
Por si no era suficiente, practico taekwondo y faltaban pocos días para un torneo. Como era de esperarse, estaba presionada.
Pensé en no mandar mi cuento e irme a dormir.
No lo hice.
Cuando me enteré de LuchaLibro Tec, la escritura se convirtió, una vez más, en un escape, porque estaba harta de que la rutina me consumiera. Se podría decir que estaba sufriendo una especie de hambruna por no escribir.
No tenía mucho tiempo así que comencé a hurgar entre mis escritos más recientes. Y encontré uno que, más que un relato, era un conjunto de frases sueltas, pero me pareció lo suficientemente trágico como para trabajar en él.
Curiosamente, cuando lo terminé ya no se parecía nada a lo primero que encontré.
Debo admitir que me divierte escribir sobre lo que me duele porque, al convertirla en ficción, esa historia deja de ser mía.
Después recibí un correo donde me decían que había sido elegida de entre aproximadamente 160 escritos como una de las mejores.
El resto es historia.
No dudé a la hora de aceptar la invitación. Toda mi vida he competido peleando, ¿qué diferencia había si ya no eran patadas sino historias?
Antes de seguir quiero aclarar algo: sé que la escritura no es para todos. Me ha pasado que, con el paso del tiempo, he tenido que aprender a identificar a quién puedo contarle que amo escribir. Por eso, opté por ocultar mi participación en en concurso a la mayoría de las personas que conozco. Sé que no todos me hubieran entendido y apoyado si les hubiera contado que tenía que caracterizarme como luchadora y que pasaría de pelear con un peto y un casco a pelear con palabras en un ring de lucha libre.

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Sin embargo, fue lo mejor. De no ser por esta iniciativa del Tecnológico de Monterrey, mis historias hubieran pasado a acumular polvo, pues solo las comparto con las personas en las que más confío. Fuera de ellos, nadie las hubiera leído.
Participar en esta competencia, forzarme a idear todo un mundo en cinco minutos y crear un universo casi al instante a partir de tres palabras, me permitió descubrir mi verdadero potencial. O más bien, darme cuenta de que tengo que dejar de tenerle miedo a compartir mis ideas con el mundo.
Esta competencia me hizo recordar que tengo un sueño y que no porque sea diferente al de la mayoría significa que sea menos importante, tanto como para callarlo durante mucho tiempo.
Y está bien, me rindo, podría ser que escribir no es para todos, pero definitivamente sé que es para mí.
Solo me queda decirte que esperes más noticias de mí, de LuchaLibro Tec y de la FIL Monterrey 2026.
¿Quién sabe? Puede que tú no participes con miedo.
Y quizás seas la siguiente persona en publicar un libro.
NOTA. LuchaLibro Tec es una competencia de escritura creativa organizada por la Escuela de Humanidades y Educación a través de la Dirección Nacional de Desarrollo Cultural (Centro de Escritura, Pasión por la Lectura y Ediciones Tecnológico de Monterrey).
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