¿Cuál es el perfil de un ingeniero automotriz en tiempos de la IA?
La manufactura inteligente busca profesionales capaces de combinar ingeniería, datos, IA, adaptación y trabajo multidisciplinario
Con los avances de la IA y la tecnología en general, ha cambiado perfil que necesitan los ingenieros automotrices. Imagen: Unsplash
Si estás estudiando ingeniería y te imaginas trabajando algún día en una planta automotriz, quizá tengas que ampliar esa imagen. Ya no basta con conocer máquinas, procesos o sistemas: la industria está incorporando inteligencia artificial, robots, sensores y herramientas de análisis que están transformando las tareas cotidianas y, con ellas, el tipo de profesional que necesitan las empresas.
El cambio no significa que las ingenierías tradicionales hayan perdido espacio. Por el contrario, continúan siendo muy demandadas, pero ahora requieren nuevas habilidades para aprovechar las tecnologías que están llegando a las plantas. Para José Elías Ruede, director de Ingeniería en General Motors de México, el perfil profesional está pasando de la operación rutinaria hacia funciones que combinan conocimientos técnicos, análisis y tecnología.
La planta que también necesita datos e IA
Una de las transformaciones más visibles ocurre en las actividades de ingeniería. La supervisión básica de equipos da paso a tareas como programar robots, interpretar información de sensores, gestionar sistemas autónomos y utilizar herramientas digitales para mejorar procesos.
Esto abre espacio para nuevas especialidades relacionadas con análisis de datos, robótica, sistemas autónomos, ciberseguridad industrial y servicios conectados. La IA, explica Ruede, comienza a funcionar como una herramienta que acompaña a las personas en lugar de plantearse únicamente como una tecnología que las reemplazará.

“La narrativa ha pasado del miedo al reemplazo a una visión de coexistencia y creación de nuevas oportunidades. […] la IA se está integrando como un copiloto que amplía las capacidades de las personas”, dice en entrevista José Elías Ruede, director de Ingeniería en General Motors de México.
Para los estudiantes, el cambio puede traducirse en una oportunidad para complementar su carrera. Una persona que estudia ingeniería, por ejemplo, puede sumar conocimientos de análisis de datos; otra puede acercarse a la gestión de proyectos o a herramientas de IA. La combinación de disciplinas permite conectar la tecnología con las necesidades de una empresa y de sus clientes.
Aprender también es una habilidad
En una industria donde las herramientas cambian rápidamente, saber aprender se vuelve parte del perfil profesional. Ruede identifica la learning agility como una de las capacidades más importantes: aprender, desaprender y volver a aprender conforme aparecen nuevas tecnologías y procesos.
“La capacidad de desaprender y reaprender rápidamente. A esto se suman resiliencia, adaptabilidad al cambio, curiosidad intelectual y capacidad de trabajar en equipos multidisciplinarios”, señala el experto.
La lista se completa con comunicación y colaboración. En una planta inteligente pueden trabajar juntos ingenieros de manufactura, especialistas en datos, expertos en IA, personal de calidad, logística, finanzas y Recursos Humanos. La tendencia es dejar atrás los llamados “silos” entre áreas para construir soluciones de manera conjunta.
Por eso, las habilidades humanas no desaparecen con la automatización. Saber escuchar, explicar una decisión técnica en un lenguaje sencillo, generar confianza y trabajar con personas de diferentes especialidades sigue siendo parte del trabajo.
¿Qué puedes aprender desde la universidad?
No necesitas convertirte en programador para comenzar a prepararte. La recomendación es desarrollar una base de fluidez tecnológica, que permita utilizar datos, hojas de cálculo, dashboards y herramientas de análisis, recomienda Elías Ruede.
También conviene adquirir experiencia práctica con IA. Esto puede significar utilizar asistentes para investigar, analizar información o elaborar primeros borradores, pero siempre verificando los resultados y considerando aspectos éticos.
La tercera pieza es mantener una mentalidad abierta. Para la industria, cuestionar cómo se han hecho tradicionalmente las cosas y estar dispuesto a experimentar con nuevas herramientas forma parte del aprendizaje profesional.

Y hay algo más que puede marcar diferencia al buscar el primer empleo: la experiencia práctica. Servicio social, prácticas profesionales, proyectos universitarios, voluntariado o grupos estudiantiles pueden ayudar a demostrar iniciativa, capacidad para resolver problemas y trabajo en equipo.
La universidad también tiene tarea. De acuerdo con Ruede, los planes de estudio necesitan ser más flexibles y mantener una vinculación constante con las empresas mediante residencias, proyectos conjuntos y laboratorios que acerquen a los estudiantes a problemas similares a los que encontrarán en una planta.
En esta nueva manufactura, el perfil del ingeniero tradicional no desaparece, al contrario, se expande. La tecnología puede encargarse de más procesos, pero interpretar información, cuestionar resultados, tomar decisiones y colaborar seguirá dependiendo del talento humano.
Te puede interesar:
Fechas y requisitos para inscribirte a la beca de transporte para universitarios 2026
¿Cómo estudiar la licenciatura de Medicina en la UAM Iztapalapa?
La IA agéntica revoluciona la web; así cambia la creación de sitios y aplicaciones
Quién es y qué estudió Anne Carson, ganadora del Premio Nobel de Literatura
La manufactura inteligente busca profesionales capaces de combinar ingeniería, datos, IA, adaptación y trabajo multidisciplinario
