El Poli también hace teatro; así son 85 años de historias y talento
A 85 años de su inicio, el teatro en el IPN reúne a nuevas generaciones y demuestra que las artes también forman parte de los universitarios
El Poli también hace teatro; así son 85 años de historias y talento. Imagen: IPN
Cuando se piensa en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), es común imaginar laboratorios, ingenierías, ciencia y tecnología. Sin embargo, detrás de esa identidad también existe una historia ligada a las artes escénicas que suma ya 85 años y que continúa con nuevas generaciones de estudiantes.
En 1941, Xavier Rojas, entonces estudiante de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura, impulsó la creación de un grupo de teatro con apoyo de Wilfrido Massieu y Jaime Torres Bodet. Aquella iniciativa fue conocida como Poliart y con el paso del tiempo convirtió a Rojas en uno de los referentes del teatro mexicano.
Para conmemorar este aniversario, la Dirección de Difusión Cultural (DDC) del IPN inauguró la exposición “Poliart: 85 años de teatro en el Politécnico”, una muestra que reúne documentos, fotografías, vestuario, diseños de escenografía, placas teatrales, maquetas sonoras y otros materiales que recorren distintas etapas de esta historia.

¿Qué tiene que ver el teatro con estudiar una ingeniería?
Para José Alejandro Cervantes Osorio, enlace de teatro de la DDC, una de las particularidades del teatro politécnico es precisamente el vínculo que mantiene con la formación científica y tecnológica.
“La técnica ha sido prestada para el servicio también de la cultura”, explicó durante una entrevista con Generación Universitaria, al señalar que los conocimientos adquiridos en las carreras del IPN también pueden aplicarse al desarrollo de proyectos artísticos.
La exposición busca mostrar justamente esa relación. Uno de sus tres núcleos está dedicado a la educación artística y presenta trabajos realizados por estudiantes y docentes, entre ellos vestuario, diseños escenográficos y otros elementos relacionados con la producción teatral.
La doctora Samantha Leyva Cortés, colaboradora del área de patrimonio de la DDC y responsable de la curaduría de la exposición, explicó que la intención fue mostrar que las ingenierías y las artes escénicas no son mundos separados.
Por ejemplo, un estudiante de Ingeniería Textil puede participar en el diseño y elaboración de vestuario teatral, mientras que alguien de Arquitectura puede encontrar en la escenografía otra manera de aplicar sus conocimientos.
Leyva Cortés también detalló que la exposición está dividida en tres núcleos. El primero aborda la historia del teatro y de los talleres en el IPN; el segundo privilegia la educación artística y el trabajo de estudiantes y docentes; mientras que el tercero reconoce a creadores politécnicos que desarrollaron trayectorias profesionales fuera del Instituto.

Así, el teatro no aparece únicamente como una actividad para quienes quieren convertirse en actores o actrices. También involucra producción, diseño, fotografía, iluminación, documentación, investigación, vestuario, escenografía y otras áreas.
85 años de teatro y nuevas generaciones
Actualmente, el IPN cuenta con cerca de 30 talleres de teatro distribuidos en sus unidades académicas, donde participan alrededor de 200 estudiantes y cerca de 20 docentes.
Para Cervantes Osorio, el teatro también representa “un espacio para que estudiantes de distintas carreras encuentren otras formas de desarrollar su creatividad y relacionarse con sus compañeros”.
La invitación, dijo, es acercarse incluso cuando alguien piense que no tiene habilidades para estar sobre un escenario. “Acércate, conoce, ten curiosidad”, expresó. La experiencia puede llevar a descubrir que el interés de un estudiante no está necesariamente en la actuación, sino en áreas como producción, fotografía, diseño, vestuario o ingeniería escénica.
La propia exposición busca mostrar ese abanico de posibilidades. Entre las piezas se encuentran trabajos relacionados con vestuario, escenografía, fotografía y documentación, además de materiales históricos de las producciones teatrales del IPN.
La muestra también reconoce a distintas generaciones que han pasado por el Instituto y que posteriormente desarrollaron carreras profesionales en las artes. Entre las figuras mencionadas durante el recorrido se encuentran Javier Rojas, Lola Bravo, Emilio Carballido y Joel Rangel, además de otros creadores y profesionales vinculados con el teatro mexicano.
Para los organizadores, uno de los aspectos más importantes del aniversario es precisamente el encuentro entre generaciones. Cervantes Osorio destacó que estudiantes actuales pudieron reconocerse como parte de una historia que comenzó hace 85 años.
Incluso, señaló que durante este año siete estudiantes que terminaron sus carreras en el IPN y participaron en los talleres de teatro continuaron su formación profesional en instituciones especializadas, entre ellas el Centro Universitario de Teatro de la UNAM y la Escuela Nacional de Arte Teatral.
De esta manera, la historia de Poliart no sólo pertenece al pasado. Las nuevas generaciones también están construyendo lo que vendrá.
¿Y qué pasa con el teatro frente a la tecnología?
El crecimiento de las plataformas digitales y las nuevas tecnologías también ha transformado la manera en que las personas consumen entretenimiento. Sin embargo, los expertos consideran que esto no significa que las artes escénicas tengan que competir directamente con ellas.
Cervantes Osorio sostiene que “el teatro ha convivido históricamente con los cambios tecnológicos y sociales y su transformación forma parte de su propia naturaleza”. Leyva Cortés, por su parte, considera que la tecnología puede convertirse en una herramienta para las artes en lugar de ser vista únicamente como una amenaza.
“Las tecnologías no funcionan solas”, explicó. En el ámbito teatral, por ejemplo, algunas herramientas digitales han permitido optimizar procesos de montaje, como el diseño y programación de iluminación.
La apuesta, entonces, no sería elegir entre tecnología y teatro, sino encontrar formas de utilizar los avances tecnológicos para fortalecer la creación, la educación y la producción artística.

Una exposición para descubrir el lado artístico del IPN
“Poliart: 85 años de teatro en el Politécnico” reúne más de un centenar de piezas y también funciona como una invitación para que la comunidad estudiantil conozca una faceta del Instituto que puede pasar desapercibida entre laboratorios, aulas y proyectos académicos.
La exposición puede visitarse con entrada libre hasta el 11 de diciembre de 2026, de lunes a viernes, de 10:00 a 19:30 horas, en el Vestíbulo A del Centro Cultural “Jaime Torres Bodet”, ubicado en Av. Wilfrido Massieu s/n, casi esquina con Av. IPN, Zacatenco, alcaldía Gustavo A. Madero, Ciudad de México.
Además de recorrer la exposición, los estudiantes pueden acercarse a la oferta cultural de la DDC, que incluye actividades de teatro, danza, música, artes visuales, fotografía, cine y literatura.
Porque, como plantea la propia exposición, ser estudiante del Poli no significa dejar las artes fuera del salón de clases: también pueden convertirse en otra forma de aprender, crear y relacionarse con la comunidad.
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