Profesoras investigadoras de la Facultad de Ingeniería. Foto: up.edu
La humanidad ha desarrollado materiales biodegradables, plásticos de un solo uso y cientos de productos que la gente utiliza en la vida cotidiana. Ahora, la pregunta ante la crisis ambiental y el destino de todos los desechos que producimos llegó: ¿qué haremos con el mundo si no podemos reciclar? Esta patente de la UP Aguascalientes podría ser de gran ayuda para resolverla.
La patente la desarrolló Pía Berger, experta en economía circular; Julieta Domínguez, especialista en agroalimentos; Linda Solano, experta en microbiología; y Crisdalith Cachutt, experta en cadena de valor y operaciones. Ellas son profesoras investigadoras de la Universidad Panamericana campus Aguascalientes, en la Facultad de Ingeniería y la Escuela de Dirección de Negocios Alimentarios.
La Universidad Panamericana campus Aguascalientes conmemoró un logro trascendental al obtener su primera patente, concedida por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Las académicas crearon un proyecto interdisciplinario que busca promover la sostenibilidad y el aprovechamiento de residuos orgánicos.
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Se trata de un bioplástico innovador compuesto por cáscara de naranja, una alternativa segura para los alimentos. Además, valoriza los subproductos agroindustriales y reduce el impacto ambiental en comparación con otros productos como el plástico convencional.
El trabajo se materializó gracias al respaldo del Fondo de Fomento a la Investigación de la Universidad Panamericana. Al cabo de dos años, las profesoras consiguieron un prototipo a nivel laboratorio que hizo posible el título de propiedad intelectual.
“El impacto ambiental es totalmente positivo, pues gracias a las propiedades que conforman este bioplástico, puede llegar a nutrir el suelo al terminar su ciclo de vida”, afirmó la doctora Pía Berger.
En tanto, la profesora Crisdalith Cachutt expresó que esta concesión representa un paso importante y es un ejemplo de cómo las ideas y proyectos de los investigadores pueden ser reconocidos más allá de las universidades y dejar un legado de impacto para el país.
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La Universidad Panamericana, a través de la construcción de alianzas con empresas de diversos sectores, busca impulsar la producción industrial del bioplástico. Se estima que podría producirse a gran escala en menos de un año, lo cual impactará positivamente en la reducción de desechos plásticos y valorización de residuos agrícolas.
“La industria de alimentos genera un gran porcentaje de pérdida. Alrededor del 30% de alimentos no son utilizados y, de este porcentaje, hay algunos que podrían aprovecharse como subproductos”, enfatizó la maestra Carolina Hernández. La nueva patente de la UP Aguascalientes sin duda lo confirma.
Autora: Paola Monge
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