¿Qué es la procrastinación y cómo puedes evitarla? Imagen: Gaceta UNAM
Si tu eres de los que dicen: “después hago la tarea” o “todavía tengo tiempo para entregar el proyecto”, pero pasan los días, no haces nada y te esperas hasta el último momento para ponerte a trabajar, experto de la UNAM tienen algo que decirte sobre la procrastinación y cómo romper ese ciclo antes de que afecte tu rendimiento.
De acuerdo con información publicada en Gaceta UNAM, Karla Colin Mendiola, de la Clínica de Salud Mental del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina, explica que esta práctica implica aplazar una actividad relevante sustituyéndola por otra menos relevante o más placentera. El resultado es una sensación de alivio momentáneo, pero con consecuencias negativas a largo plazo.
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En el ámbito universitario, advierte la psicóloga, “procrastinar puede generar un bajo rendimiento académico, pues incrementa el estrés, la ansiedad, la culpa y los sentimientos de poca autoeficacia”. A largo plazo, estos efectos, incluso, podrían derivar en la deserción escolar.
La especialista detalla que todo suele comenzar con pensamientos como: “después lo hago”, “todavía tengo tiempo” o “primero hago otra cosa”, acompañados de actividades secundarias que postergan las importantes. Aunque realizar estas acciones puede disminuir el estrés en un lapso corto, ese efecto “no es positivo, porque únicamente retrasa el malestar y refuerza el ciclo de postergación”, señala Colin Mendiola.
“Muchas veces aplazamos tareas, proyectos o trabajos finales para no experimentar el malestar que nos genera hacerlas. Por esto preferimos realizar otra actividad que nos dé un placer inmediato, como ver redes sociales o una serie”, indica.
Colin Mendiola ha identificado tres tipos de procrastinación: por evasión, cuando se evita una tarea por miedo al fracaso; por activación, cuando se pospone hasta que la presión del tiempo obliga a actuar; y por indecisión, cuando la persona duda sobre cómo o cuándo comenzar.
Es importante diferenciar entre un descanso activo y la procrastinación. En un descanso activo te sientes mejor y retomas tus actividades; cuando procrastinas, aunque hagas otra cosa, sigues pensando en lo pendiente.
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Para combatir la procrastinación y liberar tensión por las tareas pendientes, la psicóloga recomienda algunas acciones. Una es la respiración diafragmática, que implica respirar profundo y lento utilizando principalmente el diafragma. Otra es la relajación muscular progresiva, que consiste en tensar los músculos y luego soltar esa tensión poco a poco.
También recomienda el método Pomodoro, que consiste dividir el trabajo en bloques de 25 minutos con pausas cortas de cinco minutos entre ellos, lo que ayuda a gestionar el tiempo y planificar.
La procrastinación puede afectar varias áreas de la vida universitaria, pero reconocerla es el primer paso. Más que prometer cambios radicales en tu desempeño, vale la pena probar pequeñas estrategias que te ayuden a empezar, aunque no tengas ganas, y convertir el “después” en un “ahora”.
Autora: Ivonne Velasono
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