Vida Universitaria

¿Comes mucho? Descubre si lo haces por hambre o por emoción

Cuando eres estudiante tienes mucho que hacer, las tareas, la escuela y el trabajo. Sumado a tus deberes están las emociones y con ellas la alimentación. 

Alimentarte es un factor clave en el desarrollo humano, los alimentos que consumes fomentan una mejor calidad de vida, pero también pueden disminuirla potencialmente. 

Existe el hambre fisiológica y emocional, la académica Monserrat Rodríguez León, de la Universidad Autónoma de Guadalajara(UAG), explica, en un comunicado, cómo reconocerlas. 

¿Comes por hambre o emoción?

El proceso para alimentarte comienza desde que eliges tus alimentos y los cocinas. 

Tener hambre fisiológica es un proceso interno, mediante el cual los niveles de glucosa disminuyen, tu cerebro recibe una señal y se manifiesta la sensación de hambre. 

Esto se entiende cuando tu estómago hace sonidos, te sientes cansado o no estás concentrado.

Lee también:¿Cuáles son los riesgos de la comida rápida? En el IPN nos explican

Hambre emocional

Cuando tienes hambre emocional puedes ingerir comida bajo la influencia de las emociones,(positivas o negativas) generalmente son alimentos con un grado de azúcar alto. 

Las emociones que lo detonan, según estudios científicos son las siguientes: 

  • Ansiedad
  • Ira
  • Apatía
  • Frustración
  • Estrés
  • Miedo
  • Pena
  • Entre otras.

En este tipo de hambre no hace falta energía en el cuerpo, sino que es una reacción después de un episodio emocional. 

Verduras. Foto: Pixabay


¿Cómo saber si soy un comedor emocional?

Desde la niñez te recompensaron con alimentos poco nutritivos cuando te portabas bien o para evitar una rabieta, lo que causó que te acostumbraras a este tipo de estímulos. 

Si aún no sabes si eres comedor emocional o es fisiológico, escribe un diario, el cual servirá para reconocer las razones por las que consumiste los alimentos. 

Lee también:4 apps que te ayudan a cocinar lo que tienes en casa

La académica de la UAG brinda algunas recomendaciones que te ayudarán a disminuir o controlar el hambre emocional. 

  • Planea tus comidas.
  • Procura que no haya distracciones a tu alrededor (TV, celular, computadora, etc).
  • Mastica lentamente.
  • Aprende a gestionar tus emociones sin involucrar la comida.
  • Acude a un nutriólogo y al psicólogo, si es necesario.

El hambre emocional puede generar la aparición de un Trastorno De Conducta Alimentaria (TCA). Toma decisiones conscientes, poco a poco aprenderás a no restringir la comida y mantener una relación sana con ella. 

Paola Monge.

Comentarios
Staff Generación Universitaria

Pool de redactores especializados en los diferentes temas que trata el sitio Generación Universitaria, encargados de generar contenido diverso, actualizado y de interés para nuestras audiencias.

Entradas recientes

Perderse también es avanzar: no tenerlo todo claro es parte del progreso

Por Paulina Gaspar Solares, estudiante de comunicación del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México

5 horas hace

Estas son las habilidades más solicitadas por los reclutadores

Refuerza tu preparación académica con el desarrollo de tus habilidades blandas para encabezar las listas…

9 horas hace

¿Te gusta escribir? Participa en el Concurso 57 de Punto de Partida de la UNAM

La revista Punto de Partida de la UNAM te invita a participara en su concurso…

12 horas hace

Estudiantes de la Anáhuac avanzan en el Hult Prize 2025: conoce su proyecto

Este es el proyecto de estudiantes de la Anáhuac que ha avanzado en el Hult…

1 día hace

Presentan en la Biblioteca Nacional de México el archivo privado de Rosario Castellanos

La obra reúne cartas, fotos y manuscritos inéditos que revelan la dimensión más personal y…

1 día hace

¿Quiénes sí y quiénes no necesitan la vacuna del sarampión?

Los más de 10 mil casos de sarampión han preocupado a los mexicanos; aquí te…

1 día hace