Las desigualdades entre mujeres y hombres son todavía muy profundas y el ámbito académico no es la excepción.
Recientemente, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) organizó el “Ciclo Mujeres en Acción: arte, ciencia, tecnología e innovación” en el que se dio a conocer que solamente 3 de cada 10 personas científicas son mujeres.
“En el mundo menos de 30 por ciento de las personas que se dedican a la investigación de la ciencia es mujer, pero no solo eso, estas profesionistas en tecnología, ingeniería y matemáticas perciben un salario 18% menor al de sus colegas varones y en el ámbito universitario, por cada tres de ellos, hay solo una estudiante de una licenciatura en ciencias básicas e ingenierías”, dio a conocer la citada casa de estudios.
Lo anterior, solo se puede revertir, según las opiniones de las expertas, trabajando en difundir los logros de las mujeres científicas. Así, “poniendo el ejemplo”, se puede hacer que las generaciones más jóvenes se interesen en este tipo de temas.
Otro paso necesario es generar proyectos de orientación vocacional para niñas en primaria para motivar su curiosidad e interés en temas científicos es esencial.
Eliminar obstáculos, prejuicios, normas sociales y desarrollar políticas públicas con perspectiva de género son esenciales para cambios reales en universidades y campos laborales.
Leer también: ¿Cómo protegemos a nuestras mascotas del frío? La UNAM te explica
Son cada vez más los esfuerzos y programas que se ponen en marcha en las diferentes instituciones educativas.
En la UAM, docentes como la doctora Karen Miranda han creado estrategias para lograr mayor equidad de género en la Licenciatura en Ingeniería en Computación y Telecomunicaciones.
Impartir talleres exclusivamente para mujeres es una acción para crear entornos de confianza y aumentar su igualdad con compañeros varones.
La UAM creó talleres para mujeres debido a frases discriminatorias en aulas, como “no lo entenderás” o “prefiero que sean solo hombres”.
Al respecto, la doctora Daniela Aguirre Guerrero, profesora del Departamento de Matemáticas Aplicadas de la Unidad Cuajimalpa, dijo que, en lo personal, ella ha ignorado grandes cantidades de ese tipo de comentarios. “Con el tiempo aprendí a poner altos, a defenderme y a confrontar estas situaciones, y a usar también los mecanismos creados por la propia Universidad, porque aún entre profesores se dan prácticas misóginas”, declaró.
En Generación Universitaria te decimos cuáles extensiones de Chrome te pueden ser útiles para optimizar…
Los trabajos de medio tiempo son una buena opción para estudiantes que buscan ganar experiencia…
La IBERO cuenta con distintas becas para estudiar Historia del Arte. Conoce los apoyos disponibles…
Por Alberto Piña Landy estudiante de la licenciatura en Administración de Empresas en la IBERO
Si eres fan del K-pop, te invitamos a leer esta nota para saber más sobre…
¡Luces, cámara y acción! Ponte cómodo, prepara tus palomitas y conoce las diez películas que…